Adaptar una antigua casa de pueblo a la vida actual

 

 

Fue un reto conseguido en esta antigua casa  de pueblo. Sus nuevos propietarios querían conservar el sabor antiguo de las casas tradicionales de pueblo, pero que tuviese las comodidades de hoy día. Un interior repartido en tres plantas con cuatro dormitorios, dos baños y una terraza en la planta de día.

 

 

Una gran  familia a la que le gustan las reuniones y comidas familiares necesita espacios amplios para dar cabida a todos. El estilo de la casa es rústico, su pasión por la artesanía y las piezas recuperadas marca el estilo y combinadas con detalles  y piezas actuales  que aportan carácter a cada estancia.  

 

 

 

Una casa que por su orientación recibe mucha luz natural y que cuenta con espacios amplios tanto en dormitorios como en las zonas comunes. Muchos muebles son de herencia, recuperados por la propietaria y que imprimen un toque muy personal a cada espacio. Son estancias sencillas a la vez que cálidas y acogedoras.