Dos casas en un pueblo del Pirineo Oscense.

 

 

Dos casitas de nueva construcción en las que se intervino para convertirlas en dos hogares cálidos y confortables con cierto aire de montaña.

 

 

 

La premisa principal de los propietarios era crear espacios funcionales y prácticos.

 

 

La elección de una paleta de colores neutros que junto a elementos naturales, la madera y la piedra confieren un aire rústico de montaña.

 

 

 

 

Dos viviendas independientes , comunicadas interiormente, que permiten las reuniones infantiles en la zona de juegos o de adultos en la zona de día. 

 

 

 

 

Elvira